Keep on geekin´
2 Oct

Me he dado cuenta que el periodismo ciudadano en México no ha tenido el impacto que debería. Por ejemplo, el otro día veía que en el noticiario matutino de la tv dedican un espacio para las “notas” realizadas por los ciudadanos que, con celular en mano, graban aquello que creen debe ser difundido en un canal de televisión. Sin embargo, el 90% -por decir algo- de las imágenes transmitidas son de situaciones chuscas que demeritan el ya tan cuestionado periodismo ciudadano, convirtiéndolo en mera sopa de videos.
Y el periodismo ciudadano es cuestionado porque para los puristas de esta profesión, ser periodista va más allá de grabar un acontecimiento con un celular, lo cual tiene mucho de verdad, pero también es cierto que el verdadero periodista no se da en las aulas de una universidad, sino en la tenacidad al buscar la noticia, al encontrarla y en el saber transmitirla, tres elementos esenciales con los que se nace, lo demás es puro aprendizaje.
En ese sentido, la tecnología ha puesto en las manos del ciudadano el ojo panóptico ideal para registrar casi cualquier rincón del mundo. Así se ha hecho en blogs y en sitios como Youtube, los cuales han contribuido en gran medida a dar a conocer hechos que en otras épocas permanecerían aislados y sin el conocimiento del imaginario global (en este aspecto, la colectividad quedó rebasada), gracias al interés de ciudadanos por transmitir información con una perspectiva diferente, de manera horizontal si así se quiere ver, pero siempre bajo el mismo fin del servicio a la comunidad, cosa que los medios de comunicación tradicionales han olvidado en gran medida.
Este es un uso propositivo de la tecnología, el de documentar nuestro entorno para denunciar o simplemente ilustrar nuestra realidad, justo como muchos lo hacen al escribir líneas aquí. A la pregunta de si existe o no el periodismo ciudadano, tan sólo es cuestión de organizarnos.
Deja un comentario