Los SSD (Solid State Drive) o Discos de Estado Sólido poco a poco han ido ganando terreno frente a los discos duros de almacenamiento (HDD), convencionales y externos, debido, entre otras cosas, a sus mejorados tiempos de lectura/escritura de datos.
Dos de las empresas líderes en el campo nos presentan sus nuevos productos y la tecnología que les acompaña.
A-DATA, marca taiwanesa dedicada a los dispositivos de almacenamiento, lanza al mercado el S596; un disco de estado sólido de 2.5″ con interfase SATA II que combina la versatilidad de este tipo de dispositivos, con el poder de almacenamiento de un disco duro externo.
Este SSD ofrece una velocidad de transferencia de 250Mb/Seg y 180 Mb/Seg en lectura y escritura respectivamente, lo cual mejora notablemente el desempeño de nuestro equipo cuando realizamos tareas de alta exigencia.
El disco utiliza la tecnología Flash y buffer cache DDR2 SDRAM de nueva generación que proporciona un tiempo de arranque 20 segundos menor en comparación a otros discos sólidos, usando Windows 7 como plataforma de prueba. Además puede utilizarse como disco duro externo y almacenar contenido como cualquier otro dispositivo Flash.

El S596 está disponible en capacidades de 64, 128 y 256 Gb y es compatible tanto con Windows 7 como con Snow Leopard de Mac.
Kingston, por otra parte, presentó su unidad SSDNow V Series Accelerator Drive de 40 Gb.
Su velocidad de transferencia es notablemente menor si la comparamos con la S596, ofreciendo 170 Mb/seg en lectura y 40 Mb/seg de escritura. Esto obviamente relacionado a la menor capacidad que tiene el disco como tal. Pero, la buena noticia es que la “V” en V Series es por Value, lo cual se traduce en ¡ay qué barato!
La SSDNow — como su nombre lo indica… la segunda parte de su nombre — se enfoca más en “acelerar” los tiempos de procesamiento de las máquinas que en guardar contenido. De hecho se sugiere que este dispositivo trabaje en conjunto con un disco duro especializado en almacenamiento; así mientras éste guarda fotos y videos, el Accelerator Drive se encarga de los procesos y aplicaciones.

Algunas de las ventajas que ofrecen este tipo de discos de estado sólido comparándolos con los discos duros convencionales – además de los ya mencionados tiempos de transferencia — son la alta resistencia a golpes, impactos y temperaturas extremas, su bajo nivel de consumo de energía y que prácticamente no se calientan ni hacen ruido. Claro que al ser una tecnología en vías de desarrollo, lo anterior viene a cambio de muy altos precios de venta y poca capacidad de almacenamiento.
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